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Hallan pinturas de
Revol en la iglesia San Francisco
Fueron descubiertas
por la restauradora de arte Alicia Beltramino y su equipo. Los frescos
tienen valor patrimonial, estético e histórico.
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¿La figura de Dios? La restauradora Alicia Beltramino cree que
una de las imágenes de la obra pictórica de Revol alude a Dios
Padre (Ramiro Pereyra / La Voz). |
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Con la rúbrica del
artista. Félix Revol y Perier estampó su firma en las pinturas
que realizó a mediados del siglo XIX y que se hallaron en el
ático de la iglesia San Francisco (Ramiro Pereyra / La Voz).. |
Casi por
casualidad, mientras trabajaban en la iglesia San Francisco, la
restauradora de arte Alicia Beltramino y su equipo descubrieron
valiosos frescos del pintor Félix Revol, de un gran valor
patrimonial (Ramiro Pereyra / La Voz). |
Mientras trabajaban en el interior de la iglesia San Francisco (calle
Buenos Aires al 200), restauradores de arte a cuyo frente se encuentra
Alicia Beltramino descubrieron valiosos frescos del pintor Félix Revol y
Perier. Se trata de un trascendente hallazgo artístico para la ciudad de
Córdoba, ya que las pinturas –que llevan su firma– tienen gran valor
patrimonial, estético e histórico, según Beltramino.
Los frescos se descubrieron a mediados de octubre detrás del ático de la
iglesia franciscana, que es la parte más alta del retablo mayor o
“remate”. No pueden verse a simple vista. Los restauradores aún no
lograron determinar su fecha de creación, pero suponen que datan de
mediados del siglo XIX, luego de la primera decoración del templo,
ubicado en pleno centro.
Beltramino, contratada por los franciscanos para restaurar la iglesia
por dentro, reveló que se trata de una “pintura magistral al óleo,
gigantesca, de siete metros de ancho por cuatro metros de alto, sobre la
pared”.
La restauradora cree que el pintor quiso retratar a la Santísima
Trinidad. Detalló al respecto: “En un extremo puede verse un Cristo
glorioso, en ascensión, con el torso desnudo, un paño entre las piernas
y la herida de la lanza en un costado; en el otro extremo se ve una
figura masculina, barbada, que sería Dios Padre; y más arriba aparece el
Espíritu Santo”.
Agregó que en “el sector inferior de las pinturas se aprecian figuras en
oración y un querubín sin cuerpo”.
Beltramino, que ya restauró varias iglesias, resaltó que “es la primera
vez” que se descubre una obra pictórica de Revol en Córdoba (pese a que
existiría un retrato de su cuñado, el canónigo José Rufino Núñez). La
restauradora calificó de “magníficas” a las pinturas encontradas.
La Voz del Interior pudo ver los frescos de Revol tras escalar andamios.
Están en un sector de difícil acceso y a bastante altura. Además,
observó los minuciosos trabajos restaurativos que se están ejecutando en
el sector del altar, que se completarían durante diciembre.
Los descendientes de Félix Revol y Perier no ocultaron su emoción por el
hallazgo. Lo hizo su bisnieta desde Salta, la pintora Cecilia Revol
Núñez. Y también lo dio a entender su tataranieto, el arquitecto Agustín
Revol, quien vive en Córdoba y tomó fotos de los frescos.
Desde Buenos Aires, el fray de la iglesia San Francisco Alberto Pico
aseguró que las pinturas se conservarán. Los franciscanos recibieron un
subsidio de la Secretaría de Cultura de Córdoba para la restauración
integral del templo y para eso contrataron a Beltramino.
Quién era. Félix Revol y Perier era un pintor de vocación. Pero su
verdadera profesión era la de ingeniero, título que obtuvo en la Escuela
Politécnica de París. Nació en 1821 en Lyon (Francia).
Revol y Perier arribó a Argentina en 1843 ó 1844, en misión oficial,
tras lo cual se radicó en la ciudad de Córdoba. Algunos dicen que llegó
unos años antes, pero que retornó a Francia y después sí se afincó en
Córdoba. Sus descendientes aseguran que “es el primer Revol” que residió
en Argentina.
Como ingeniero, Revol y Perier hizo un trabajo que le otorgó
reconocimiento: la canalización del río Primero (hoy Suquía) o, más
exactamente, el abroquelamiento de la banda derecha del cauce para
evitar inundaciones en la Capital.
También replanteó y delineó el trazado de la Banda Norte de la ciudad de
Río Cuarto. Por ese trabajo, el Gobierno le adjudicó ocho manzanas.
Su profundo amor por la pintura lo llevó a desarrollar gran cantidad de
obras pictóricas en distintos puntos de la geografía nacional.
Según datos de la familia, Revol y Perier se casó con Gumersinda Núñez
Bazán en 1848. El ex gobernador Rafael Núñez fue descendiente de esa
mujer.
Félix Revol y Perier murió el 29 de diciembre de 1867. Según datos
históricos, el artista escapaba con su familia de la primera gran
epidemia de cólera que afectaba a varias provincias argentinas, incluida
Córdoba. “La muerte lo habría sorprendido en algún sector del camino que
une a Córdoba con Cruz del Eje, hacia donde se dirigía”, reveló su
bisnieta, Cecilia Revol Núñez. Y agregó: “Sus hijos lo habrían enterrado
en el camino y no hay rastros de su tumba”. Otros familiares dicen que
Revol viajaba hacia Río Cuarto.
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