Pepino, el personaje que
representa los carnavales de La Paz, en Bolivia, murió
después de tres semanas de juerga. Su cuerpo será enterrado
este domingo como despedida a los Carnavales 2008.

Pepino, que
murió luego de tres semanas de juerga, es conducido en
brazos por la multitud hasta su nicho en el cementerio
general, del que despertará el año entrante.
El entierro
de Pepino, un pintoresco personaje de los carnavales de la
boliviana ciudad de La Paz, cerrará este domingo las fiestas
en este ciudad tras tres semanas de celebraciones.
Desde
temprano, entre llanto y lamentos, las viudas de Pepino
recorrerán las calles paceñas viudas, chutas (animadores),
choleros y demás protagonistas del festejo local.
Luego, según
la tradición, las mujeres de Pepino, quien después de tantos
días de juerga perdió la vida, deben reclamar su "derecho a
la viudez" en la Plaza Murillo, para luego ponerse al frente
de una alegre procesión que transporta el ataúd del difunto.
Poco a poco,
la comparsa lleva en hombros a Pepino, el juerguista mayor,
cuyo cuerpo será luego enterrado en un nicho en el patio
trasero del cementerio general.
A esta
jornada, conocida como Domingo de Tentación, porque marca el
inicio de la Cuaresma, cierran los carnavales de La Paz, que
iniciaron con el desentierro de Pepino, quien una semana
después se escapó del altar, en una serie de episodios
recurrentes y divertidos.
En vida,
Pepino va por las calles mojando y empujando a la gente,
invitándolas a bailar.
Este año el
funeral tendrá una marcada "onda retro", al estilo de los
años cincuenta del pasado siglo, con música de las orquestas
Recuerdos Vivos y el conjunto cultural Los Olvidados.
Los acordes
de cuecas, tangos, huayños y pegajosos bailecitos,
interpretados con instrumentos tradicionales, evocará la
mística de las estudiantinas que antaño amenizaban el
carnaval.
Tampoco
faltarán los tradicionales "apthapis", especie de mesa
buffet originaria, que cargará la energía de los indolentes
chutas, personajes reconocibles por sus burlas al hombre
blanco.
Este domingo
los chutas serán más insoportables, pues andarán de "choleros",
es decir, con varias mujeres a la vez, y rogándole de manera
pícara al carnaval que se quede un poco más.