
El desnudo en
muchas figuras genera diversas reacciones.
La ciudad no sólo es el cemento. Es
la extraña energía que une a los seres humanos distintos en una
masa homogénea. Todavía indescifrables son los motivos por lo
que el humano quiere permanecer junto a otros humanos a pesar de
su rechazo.
Todos totalmente diferentes, únicos, con los mismos huesos pero
con diferente mirada. Así se plantea esta interesante muestra de
grabados de los artistas Carlos Revelo y Diego Moreno.
Dentro de la ciudad como motivo de partida, la exposición
presenta dos estilos de dibujo diferentes que exploran a quienes
la habitan.
Revelo se basa en la figura humana, entre ellas las
vivencias que tenemos los hombres y mujeres en la noche, en
significativos lugares nocturnos. Las escenas que se retratan
son diversas, músicos tocando en un bar con mucha pasión o
alguien siendo asaltado con mucha ira.
Ese contrariedad de la urbe inspira a Revelo a destruir su forma
en trazos furiosos e intensos donde, a decir del pintor, se
pretende que el espectador se lleve una ambigüedad con respecto
a la figura y con respecto a los temas.
Diego Moreno, por su parte, explora el transporte público
y sus usuarios. El artista encontró en este motivo caótico
madera para sus dibujos.
“La energía que se transmite en cualquier bus es intensa, la
gente tiene una fuerza que se contiene por la aglomeración”,
asegura el grabador. Sus dibujos van más por lo figurativo
precisamente para que el espectador, a través de gestos y
miradas, sienta esa sensación de aglomeración, ira e invasión de
espacio.
En este sub mundo móvil, que puede ser el transporte público, se
desarrollan dentro situaciones violentas, eróticas o hasta
mórbidas.
Acertadamente Moreno escoge al cuerpo desnudo, generando
vergüenza ajena a un espectador que se reconoce a sí mismo. El
transporte es un problema que no tiene solución en ningún lugar
del mundo, el hacinamiento es el resultado de la martirizante
ecuación de la ciudad. Bajo esto, el arte sirve como gran
espejo.
Donde: Centro Alternativo de Arte Shakti.
Dirección: Rafael Larrea 1050 y Camino de Orellana
(Guápulo, detrás del Hotel Quito).
Acceso Libre