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Arqueólogos
mexicanos hallaron un sarcófago de piedra de más de mil años. Según los
especialistas este descubrimiento podría aportar elementos para
esclarecer el colapso de la civilización Maya. La lápida fue localizada
en la acrópolis maya de Toniná, estado de Chiapas. Este lugar fue
descubierto hace cuatro años y es considerado una de las pirámides ''más
grandes de México y el mundo''.
Un sarcófago de piedra de
más de mil años de antigüedad fue descubierto en la zona
arqueológica de Toniná, en el estado mexicano de Chiapas (sureste).
Este hallazgo podría esclarecer el misterio de la caída de la
cultura Maya, según informó el arqueólogo de la región, Juank Yadeum.
El ataúd fue localizado por trabajadores del estatal Instituto
Nacional de Antropología e Historia, en noviembre pasado, cuando
realizaban estudios en el complejo y según, Yadeum, podría
pertenecer a una época entre los años 840 y 900 de nuestra era.
"Se trata de un sarcófago de piedra que mide dos metros de largo por
70 centímetros de ancho, con una profundidad de 60 centímetros",
explicó el profesional.
La lápida es comparada por su importancia con la de la Reina Roja en
Palenque (Chiapas), descubierto en el año 1994.
Este artefacto "es único en el México antiguo, y en cierto sentido
parecido al de la Reina Roja, descubierto en Palenque en 1994, tanto
por su tamaño como por carecer de inscripciones", indicó el
instituto de antropología en un comunicado.
El hallazgo ampliará las referencias para conocer quienes "fueron
los causantes del declive (de la civilización Maya), si fue gente
local influenciada por un grupo del Altiplano, o venidas de esta
parte de Mesoamérica o de Tabasco (suroeste)", explicó.
En el interior del sarcófago se encuentra una olla y un cráneo
fracturado en varias partes, así como huesos largos adecuados en
forma de cruz. Se estima que se trata de "un personaje de alta
jerarquía, probablemente una mujer o un menor".
También está una olla esférica con tapa y dentro de ésta huesos que
fueron hervidos y fragmentados, colocados hace al menos unos 500
años por indígenas tzeltales que se asentaron en la zona,
rescataron los edificios y abrieron las tumbas para extraer los
objetos que ya habían y reemplazarlos por nuevas ofrendas.
El arqueólogo relató que entre algunas teorías afirman que la
civilización Maya desapareció tras la llegada de pueblos toltecas
del altiplano central a la región.
"Se trataba de grupos de carácter corporativo, ejércitos grandes,
que quizá procedían del área de Puebla-Tlaxcala (centro de México),
la Costa del Golfo (este) y Oaxaca (sur), ligados al mismo tiempo a
Tula", recordó.
Yadeum manifestó que en el año 840 después de Cristo se originó una
transformación en las urbes Mayas por lo que se creyó que "para
esos tiempos, en el México Antiguo se estaba suscitando una
revolución, al caer las dinastías y asumir el poder grupos de
guerreros".
"En 840 después de Cristo hubo una transformación muy importante en
las urbes mayas, dejó de haber representaciones escultóricas e
inscripciones, lo que se ha interpretado como un abandono masivo de
los asentamientos", afirmó.
La región de Toniná es una de las ciudades más grandes del mundo.
Fue entre el año 688 al 708, con su gobernante Chaak Bak Nal, "el
imperio militar más grande de la historia maya hasta antes de la
llegada de los aztecas".
Este lugar fue descubierto hace cuatro años y está cerrado al
público. Cuenta con un mural que ha sido restaurado y concentra la
historia de la edificación que forma parte de un complejo de 320
metros de base y 63 metros de alto, es considerado una de las
pirámides "más grandes de México y el mundo".
teleSUR-Efe-Afp/yi - MM
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