Se trata de un túnel que se
sospecha sea el mismo que
clausuraron los teotihuacanos hace
unos mil 800 años, en el cual se
prevé estén sepultados los
gobernantes de la época
precolombina.
La entrada de un
túnel de cien metros, ubicado bajo
la pirámide de Quetzalcoatl de la
zona arqueológica de Teotihuacán
(centro de México), en la cual
pudieran estar sepultados los
gobernantes Mayas de la época
precolombina, fue encontrada por
arqueólogos locales del Instituto
Nacional de Antropología e Historia
(Inah).
El director del
proyecto de investigación
arqueológica del Inah, Sergio Gómez,
señaló en un comunicado que unos 30
arqueólogos encontraron "la entrada
del túnel que conduce a una serie de
galerías debajo del Templo de la
Serpiente Emplumada (Quezalcoatl),
en la zona arqueológica de
Teotihuacán, donde pudieran haber
sido depositados restos de
gobernantes".
Los investigadores
excavaron unos 12 metros de
profundidad pero prevén que la
entrada del túnel está a unos 14
metros bajo la tierra y que en su
interior mide unos 100 metros
longitud, donde detectaron una serie
de cámaras subterráneas excavadas en
roca.
El túnel, clausurado
por los teotihuacanos
aproximadamente hace mil 800 años,
fue explorado mediante sofisticada
tecnología de georradares y escáners
láser de registrado tridimensional.
"Contar con las
primeras imágenes del interior nos
permitirá planear mejor la forma de
entrar", añadió Gómez.
El túnel es anterior
a la construcción del templo de
Quetzalcoatl y pudo haber sido
construido cuando en ese lugar había
una cancha de juego de pelota,
destruida para construir luego la
ciudadela, donde se encuentra el
recinto y parte de la zona
arqueológica donde se emplazan las
gigantescas pirámides declaradas
patrimonio de la humanidad por la
Organización de las Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la
Cultura (Unesco, por su sigla en
inglés).
Las excavaciones
permitieron recuperar miles de
pequeños ornamentos fabricados con
concha, jade importado de Guatemala,
serpentina, pizarra y obsidiana, que
eran arrojados como ofrenda al
clausurar la entrada del túnel.