
Solanas explicó
que la película es un ensayo testimonial sobre las
potencialidades con que cuenta Argentina para enfrentar su
reconstrucción
El cineasta
y presidente del Movimiento por la Recuperación de la
Energía Nacional Orientadora (MORENO), Fernando "Pino"
Solanas, estuvo en la ciudad de Córdoba para presentar su
película "Argentina Latente" un exhaustivo ensayo sobre el
estado de situación de esta singular etapa de la vida
política, social y cultural del país, que se inició con
"Memorias del Saqueo" y "La dignidad de los nadies".
"La película
Argentina Latente es un ensayo testimonial sobre las
potencialidades con que cuenta la Argentina para enfrentar
su reconstrucción. Emotivos testimonios de técnicos,
trabajadores y científicos hacen memoria sobre lo que fueron
capaces de hacer y señalan las contradicciones: un país muy
rico con un avanzado desarrollo científico, que tiene
manchones de pobreza y no logra detener la fuga de
cerebros".
De esta
manera, Pino Solanas define a su película y después anticipa
que la zaga continuará con "Los hombres que están solos y
esperan" y "La Tierra Sublevada".
¿Cómo
nació Argentina Latente?
Recorriendo
el país descubrí algo alarmante: la mayoría tenía la
sensación de que eramos un país muy pobre, que habíamos
pérdido todo. Además, ninguno tenía idea de que existe
ciencia y tecnología en la Argentina. Descubrí que nadie
sabía que nuestro país es líder mundial en construcción de
un sofisticadísimo aparato de alta complejidad, un reactor
nuclear para investigaciones científicas, más complejo que
un simple reactor para generar energía. Que ha ganado las
cuatro últimas licitaciones internacionales en las
principales empresas de energía atómica del mundo. Que hace
tres meses se inauguró el reactor argentino en Australia y
casi nadie se enteró de este hecho histórico para el país.
¿Y por
qué semejante olvido e ingratitud?
En realidad,
Argentina es uno de los países más ricos de la tierra y a
nadie encontré que supiera que este país guarda la sexta
reserva de metales del planeta. Basta entrar a Internet y
meterse en la Secretaria de Minería de la Nación para
enterarse de todo o sea, que en este caso como en muchos
otros, la desinformación es funcional al saqueo.
¿Córdoba
está reflejada en su película?
Argentina
Latente rinde homenaje a Córdoba porque fue la cuna de la
industria metalmecánica, que tuvo su vértice en la Fábrica
Militar de Aviones donde llegaron a trabajar 10 mil
ingenieros y técnicos. Argentina fue el primer país del
hemisferio sur que hizo volar un avión a reacción y en 1950
se fabricó un avión similar en calidad a la primera línea
norteamericana y soviética. Argentina tenía el mismo
desarrollo aeronáutico que Francia y pocos recuerdan que fue
el cuarto país del mundo en colocar un ser vivo en la
atmósfera y traerlo a tierra: el Mono Juan, que terminó sus
días en el zoológico de Córdoba.
¿Qué
cosas descubrió y le sorprendió al hacer esta película?
Yo conocía
casi todos los lugares que filmé. Lo que no conocía era el
detalle: sabía de la industria aeronáutica y el Pulqui, pero
no sabía que el primer avión que fue diseñado y construido
enteramente en Argentina fue el avión de De la Colina en
1930. Que fue Martínez de Hoz el que terminó con el
Rastrojero, a pedido de la Ford porque no podía introducir
en el mercado su camioneta. Lo más interesante es que al
hacer este tipo de cine, uno se enriquece mucho y te quedan
una cantidad de descubrimientos y de relaciones humanas
extraordinarias.
Todo esto
fue una sorpresa para decir qué país extraordinario tenemos
y es imprescindible que lo descubramos y sobre todo para las
jóvenes generaciones que se van afuera creyendo que acá no
se pueden formar. Y lo grave es que, por maltratos, olvidos,
bajos presupuestos y salarios, cuando no persecuciones
ideológicas o váyanse a lavar platos como dijo Cavallo en
los '90, se nos fueron 50 mil profesionales y científicos
que nos costó mucho dinero formarlos y que en el extranjero
los recibieron gratis.
¿Cómo encaró la realización de la película y cómo sigue la
zaga de sus filmaciones?
Opté por
hacer una crónica pedagógica cinematográfica. Lo que más me
interesaba era dejar un largo testimonio y reflexión sobre
la Argentina real, porque la generación que me sigue no
tiene idea de esto. En total son cinco películas. Yo empecé
a filmar pensando en una película de tres horas, pero con el
material que encontré fui tomando conciencia de que era
mejor subdividir los temas y tratarlos en profundidad. Así
nació "Memorias del saqueo", una reflexión sobre qué nos
pasó que siendo un país rico terminamos con hambre.
La otra es
cómo se defendió ese pueblo al que le sacaron todo, que es
"La dignidad de los nadies" y en "Argentina Latente" se
enfoca en lo que tenemos, porque no es verdad que no seamos
ricos y que no haya talento en la Argentina. La cuarta
película tendrá un 30 por ciento de ficción que recrea la
figura de Raúl Scalabrini Ortiz y se llamará "Los hombres
que están solos y esperan" y que trata sobre el servicio
público y privado y será protagonizada por Lorenzo
Quinteros. La quinta y última tratará sobre los recursos
naturales: "La tierra sublevada", que grita ante tanta
extranjerización y despojo de minerales y petróleo.
El MORENO
plantea la recuperación del petróleo y el gas.
Efectivamente. En materia energética Kirchner continúa la
política de Menem. En estos días se ha producido un gran
escándalo porque la justicia de Chubut aceptó un recurso de
amparo sobre el contrato de prórroga de la concesión del
Cerro Dragón, el mayor yacimiento de petróleo del país.
Maneja el 25 por ciento de las reservas petroleras del país.
Es un
escándalo porque la prórroga es por 40 años con una
rentabilidad mínima de 28.600 millones de dólares y eso ha
sido aprobado por la provincia de Santa Cruz y la Secretaría
Minería de la Nación. Además, el modelo económico de
Kirchner continúa las esencias del modelo minero agro
exportador porque no se justifica que teniendo tanta
recuperación económica se siga insistiendo con el 0,5 por
ciento del presupuesto para las ciencias.
¿Y
en los medios de comunicación vislumbra algún cambio
respecto de la década del '90?
Tampoco. Yo
le puedo asegurar que la Argentina hace treinta años estaba
mejor informada que la de ahora, a pesar de la enorme
multiplicación de canales, pero son multiplicaciones de la
misma oferta. Hay todo un mundo que queda afuera del sistema
mediático argentino y las horas pico son ocupadas por
degradaciones culturales e imbecilidades atroces: hoy en día
el programa de mayor rating es ver como duermen unos pibes o
el baile del caño. La ley de Radiodifusión que rige en
Argentina es la de la dictadura genocida y la pregunta del
millón es: ¿señor presidente Kirchner, usted que luchó tanto
contra las leyes del terrorismo de Estado cómo es posible
que no haya impulsado la reforma de la Ley de Radiodifusión
de la dictadura e incluso haya prorrogado por 10 años las
licencias a medios de comunicación monopólicos?
Entonces
coloquemos el caballo adelante del carro y digamos que el
sistema mediático argentino se financia con los avisos de
las corporaciones y que no tenemos un sistema de
comunicaciones que valore las cosas nuestras y que sirva al
desarrollo e interés de la Nación. Todo está en manos del
grupo Clarín, de Vila-Manzano, de Hadad, del caballero
Moneta y de Telefónica. Es de terror, hay que comprar
urgente un raticida para que no quede ningún vestigio en el
ambiente.
¿Esta
tendencia se generaliza en todo el continente
latinoamericano?
Por
supuesto. La calidad de la democracia de un país depende de
la calidad de comunicación, de información de un país. No
debemos olvidar que en seis meses la Red O'Globo de Brasil
hizo de un monigote un presidente de la Nación: Collor de
Melo. Y el sistema mediático latinoamericano fue cómplice de
presidentes asesinos como Salinas de Gortari en México o
Carlos Andrés Pérez en Venezuela, con las 4000 víctimas del
Caracazo. Y no nos podemos olvidar tampoco que al mes de
haber asumido, Menem privatizó los medios de comunicación
sin haber convocado previamente a la sociedad a debatir el
modelo de comunicación para garantizar los derechos a la
información. En consecuencia es tan imprescindible el
sistema mediático para hacer política, que ningún gobierno
se ha animado a impulsar el cambio de la legislación para
introducir una normativa que impida ese vaciamiento cultural
informativo. Yo fui diputado nacional y presenté tres
proyectos después haberme estudiado toda la última
legislación de las mejores leyes de comunicación del mundo,
pero no me dieron bolilla porque la primera misión del
político es seducir a un medio de comunicación especialmente
cuando se está en campaña electoral.
¿Qué opina sobre las feroces críticas a Hugo Chávez por no
renovarle la concesión a la cadena de televisión RCTV?
Hay una
campaña internacional decidida a golpear a Chávez. Esta es
una canallada absoluta del sistema mediático continental.
Este sistema pretende que las concesiones de servicios, en
este caso las de radio y televisión que son contratos a
término, sean un derecho adquirido a perpetuidad porque si
el Estado soberano y dentro de su legalidad y de sus
atribuciones decide no renovar una concesión eso no es una
medida autoritaria ni es coartar la libertad de prensa,
decir lo contrario es una calumnia y una mentira espantosa
porque callan que el 80 por ciento de los medios de
comunicación venezolanos están en manos privadas y son
furibundos opositores al gobierno de Hugo Chávez. Callan que
el gobierno de Chávez renovó la licencia de todos los medios
opositores ahora, salvo el de la televisión RCTV y callan
que éste canal fascista fue el que más incitó al golpe de
Estado del 2002 y a matar a Chávez.