
El Fondo
Cultural del ALBA, impulsado por Cuba y Venezuela, abre sus
puertas para las regiones que quieran entrar a la
organización cultural (Foto:La Jiribilla)
Editores latinoamericanos
presentes en el Salón Internacional del Libro Iberoamericano
en España, coincidieron en la necesidad de logar un
intercambio equilibrado entre la literatura española y la
suramericana. Por su parte, Venezuela invitó a las regiones
del mundo a participar en el Fondo Cultural del ALBA.
En el marco
de la décima edición del Salón Internacional del Libro
Iberoamericano que se celebra en la ciudad española de Gijón
al norte de España, un grupo de editores de América Latina
resaltaron el jueves la necesidad de alcanzar un "equilibro"
en el mercado literario entre España y los países
suramericanos.
Los
editores sostuvieron un encuentro en el que participaron
unas 20 editoriales independientes, donde plantearon la
posibilidad de instrumentar medidas que favorezcan ese
"intercambio equilibrado", entre los dos continentes.
Estos
señalamientos se deben a que el intercambio de libros entre
España y Latinoamérica se produce "de manera desigual",
según las casas editoriales, ya que en las librerías
sudamericanas, la presencia de la literatura española
sobrepasa la producción latinoamericana en una proporción de
41 a 1.
Entre los
editores presentes en el Salón Internacional del Libro
Iberoamericano figuran Pablo Harari, de Uruguay; Paulo
Slachevsky, de Chile, y los españoles Uberto Stabile y José
María Sparza.
Por
Venezuela también estuvo presente el director general de la
Feria Internacional del Libro de Caracas, Ramón Medero.
En la
reunión también se recalcó la importancia de reformular la
normativa que regula los derechos de propiedad intelectual
de las obras, por lo que los latinoamericanos precisaron que
el libro es un instrumento de formación cultural, el cual no
debe ser tratado como una mercancía común.
Según los
editores, la normativa que rige sobre la propiedad
intelectual no se corresponde con las necesidades del mundo
editorial, no sólo con las de las casas editoras, sino con
las de los lectores.
En ese
sentido, agregaron que la comercialización de cualquier
texto debería estar sometida a leyes especiales que sean
capaces inclusive de poner punto final al problema de la
piratería.
Por su
parte, el director de la Feria Internacional del Libro de
Caracas, Ramón Medero, reivindicó la política gubernamental
de apoyar al libro a fin que se fomente la lectura como un
"instrumento de liberación para los pueblos".
En el marco
de los intercambios culturales, representante venezolano en
el Salón internacional, expuso conjuntamente con Cuba, una
ponencia destinada a promocionar las producciones entre
ambas naciones latinoamericanas.
Cuba y
Venezuela han suscrito varios acuerdos de cooperación
cultural, de entre los cuales nació en el Fondo Cultural El
Alba, en el marco de la Alternativa Bolivariana para las
Américas.
Medero
aprovechó para anunciar que el ALBA literario tiene abiertas
las puertas para otros países de la región que deseen
participar en las diversas actividades culturales que
realiza la organización.