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Eduardo
Galeano plasma con certeza y osadía la sociedad contemporánea
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Galeano se
consagró con su obra Las Venas Abiertas de América Latina.
(Foto: Archivo). |
Un tres de septiembre de 1940 en la
capital uruguaya de Montevideo nace Eduardo Galeano, escritor que ha
transitado por los caminos del periodismo, del ensayo, de la narrativa;
pero ante todo un cronista que ha plasmado con certeza y osadía la
sociedad contemporánea.
Galeano, que es considerado como uno de
los más destacados escritores de la literatura latinoamericana,
desempeñó todo tipo de oficios, fue mensajero, peón en una fábrica de
insecticidas, cobrador, taquígrafo, cajero de banco, diagramador,
dibujante, redactor y director de diarios.
Los primeros escritos son reportajes de corte político en los que la
realidad aparece continuamente golpeada por las circunstancias y en el
que refleja una escritura de urgencia, de denuncia, que retrata la
cotidianidad de unos tiempos difíciles con una escritura situada siempre
en primera línea de los hechos que vertebran el presente.
Eduardo Galeano se consagra en 1971 con
su obra Las venas abiertas de América Latina, que ha sido traducida a
más de 20 iidomas y que condena la opresión de un continente a través de
páginas brutalmente esclarecedoras que se sumergen en la amargura
creciente y endémica de la América toda.
Junto al Galeano periodista empezó a
aparecer el Galeano narrador invadido en un contexto político y social
que no puede eludirse y es el marco central en el que respiran sus
historias.
En 1986 con su
obra, la Memoria del fuego, hay una recuperación del pasado
indigenista, en el que la odisea de las dos Américas se centra
en los hechos más cotidianos, componiendo una trilogía febril e
incisiva, apoyada en la rigurosidad de las fuentes y en la que
se entrecruzan crónicas históricas con pinceladas del presente,
siempre en busca de un futuro más justo.
La memoria del fuego está estructurada en torno a pequeñas
vivencias cotidianas que es en donde encuentra Galeano la
verdadera grandeza del ser humano, la intrahistoria es el
Universo en el que caminan las obras del escritor uruguayo, al
margen de grandes gestas y de sucesos grandilocuentes, que se
apartan del hombre de a pie y del verdadero devenir de los
acontecimientos históricos. Son, en palabras de Galeano:
"historias pequeñas, pero no minimalistas". |

En 1986 con su obra la Memoria del
fuego hay una recuperación del pasado indigenista. (Foto:
Archivo). |
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Joan Manuel Serrat toma prestado un
fragmento de una de estas historias de la Memoria del fuego para
ilustrar, a modo de presentación en sus recitales, el tema Che Pykasumi,
que el cantautor interpreta en lengua guaraní.
Un año antes de la publicación de El siglo del viento, y una vez
terminada la dictadura uruguaya, regresa a Montevideo y tres años
después firma El libro de los abrazos, de contenido más sutil y poético.
El mismo año de El libro de los abrazos aparece Nosotros decimos no, ya
para 1992 publica, Ser como ellos y otros artículos y, un año después,
Las palabras andantes, recopilación de cuentos y reflexiones ilustrados
por el artista brasileño José Francisco Borges.
El propósito de Galeano en los 90 sigue siendo el mismo que le había
impulsado en las otras décadas: palpar la realidad y luego plasmarla en
un libro.
Como respiro, muestra su pasión por el fútbol y lo reivindica desde la
literatura, al modo que también hará Javier Marías, en un libro titulado
El fútbol a sol y sombra.
En 1998 Galeano ofrece en Patas arriba. La escuela del mundo al revés,
otro de esos libros de denuncia que no edulcoran el presente, ni rehuyen
de sus sombras.
Galeano es un ejemplo de coherencia en una obra que sirve siempre de
guía a la hora de definir un continente como el de América Latina.
La obra del escritor uruguayo nos convoca a mirar qué pasado se ha
levantado y qué futuro se deja para los descendientes, establece un
frente común contra la pobreza, la miseria moral y material, la
hipocresía de un mundo que sigue abriendo cada vez más distancias entre
los que tienen y los que no tienen, lejos del presente en el que el
hombre es visto como una mercancía y en el que parece que no hay lugar
para las utopías.
teleSUR-Letralía-Biografías y Vidas/ nh-MM |