|
¡Hasta siempre poeta y amigo!
Se ocupó de las obras de autores como Rubén Darío, Borges y Neruda

El colombiano Nicanor Vélez, poeta y editor de la colección de Poesía de
Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores , falleció ayer en Barcelona,
España, informó este sello editorial. Vélez (Medellín, 1959)
compatibilizó su labor de editor con la de poeta y autor de artículos y
ensayos sobre la obra de Pablo Neruda, Octavio Paz, Gonzalo Rojas, José
Ángel Valente o sus compatriotas José Asunción Silva y Giovanni Quessep.
Fue autor de tres libros de poemas. En 2002, tras una década de trabajo
como editor, publicó el primero, La memoria del tacto , al que seguiría
La luz que parpadea, dos años más tarde. En septiembre pasado la
editorial Pre-Textos publicó su tercer poemario La vida que respira ,
una obra atravesada por la presencia de la muerte de sus padres, de sus
amigos, de su hermano.
Desde 1997 fundó y dirigió la cuidada colección de poesía de la
editorial Galaxia Gutenber-Círculo de lectores , que consagró a grandes
poetas del siglo XX y publicó significativas antologías.
En ese sello fue además el responsable editorial de las obras completas
de Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, José Ángel Valente, Gérard de
Nerval, Jaime Gil de Biedma, Federico García Lorca, Octavio Paz, Pablo
Neruda y Rubén Darío.
Vélez se trasladó desde Colombia a París en 1981, donde se diplomó en la
École des Hautes Études en Sciencies Sociales.
Desde finales de 1984 residió en España, donde se licenció en Filología
Española por la Universidad Autónoma de Barcelona y obtuvo el Diploma de
Estudios Avanzados en Poética del Verso y de la Prosa.
En el 2012
El próximo año la editorial Siglo XXI recopilará, con prólogo de Jenaro
Talens, los ensayos y artículos que Nicanor Vélez dedicó a autores como
José Asunción Silva, Gonzalo Rojas, Juan Ramón Jiménez, Eduardo Milán o
Giovanni Quessep. A varios de ellos consagró además su pasión de editor
puntilloso, una labor que queda para la historia y, a la vez, para la
letra pequeña del colofón de los libros.
“Amigo íntimo de la poesía” lo llamó el crítico peruano Julio Ortega,
con el que trabajó codo con codo en la elaboración de las obras
completas de nuestro Príncipe de las Letras Castellanas, Darío
|